¡ALÉGRATE! ¡EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO!

Oficio de Lectura, 8 de Diciembre

La Inmaculada Concepción de Santa María Virgen

¡Oh Virgen, por tu bendición queda bendita toda criatura!

De los sermones de san Anselmo, obispo

Sermón 52

San Anselmo de Canterbury O.S.B. (Aosta1033 o 1034Canterbury1109), fue un monje benedictino que fungió como arzobispo de Canterbury durante el periodo 10931109. Destacó como teólogo y filósofo escolásticoDoctor de la Iglesia.

Como teólogo, fue un gran defensor de la Inmaculada Concepción de María y como filósofo se le recuerda, además de por su célebre argumento ontológico, por ser padre de la escolástica.

El cielo, las estrellas, la tierra, los ríos, el día y la noche, y todo cuanto está sometido al poder o utilidad de los hombres, se felicitan de la gloria perdida, pues una nueva gracia inefable, resucitada en cierto modo por ti ¡oh Señora!, les ha sido concedida. Todas las cosas se encontraban como muertas, al haber perdido su innata dignidad de servir al dominio y al uso de aquellos que alaban a Dios, para lo que habían sido creadas; se encontraban aplastadas por la opresión y como descoloridas por el abuso que de ellas hacían los servidores de los ídolos, para los que no habían sido creadas. Pero ahora, como resucitadas, felicitan a María, al verse regidas por el dominio honradas por el uso de los que alaban al Señor.

Ante la nueva e inestimable gracia, las cosas toda saltaron de gozo, al sentir que, en adelante, no sólo estaban regidas por la presencia rectora e invisible de Dios su creador, sino que también, usando de ellas visiblemente, las santificaba. Tan grandes bienes eran obra de bendito fruto del seno bendito de la bendita María.

Por la plenitud de tu gracia, lo que estaba cautivo en el infierno se alegra por su liberación, y lo que estaba por encima del mundo se regocija por su restauración. En efecto, por el poder del Hijo glorioso de tu gloriosa virginidad, los justos que perecieron antes de la muerte vivificadora de Cristo se alegran de que haya sido destruida su cautividad, y los ángeles se felicitan al ver restaurada su ciudad medio derruida.

¡Oh mujer llena de gracia, sobreabundante de gracia cuya plenitud desborda a la creación entera y la hace reverdecer! ¡Oh Virgen bendita, bendita por encima de todo por tu bendición queda bendita toda criatura, no sólo la creación por el Creador, sino también el Creador por criatura!

Dios entregó a María su propio Hijo, el único igual él, a quien engendra de su corazón como amándose a sí mismo. Valiéndose de María, se hizo Dios un Hijo, no distinto, sino el mismo, para que realmente fuese uno y mismo el Hijo de Dios y de María. Todo lo que nace criatura de Dios, y Dios nace de María. Dios creó todas las cosas, y María engendró a Dios. Dios, que hizo todas las cosas, se hizo a sí mismo mediante María; y, de este modo, volvió a hacer todo lo que había hecho. El que pudo hacer todas las cosas de la nada no quiso rehacer sin María lo que había sido manchado.

Dios es, pues, el padre de las cosas creadas; y María es la madre de las cosas recreadas. Dios es el padre a quien se debe la constitución del mundo; y María es la madre a quien se debe su restauración. Pues Dios engendró a aquel por quien todo fue hecho; y María dio a luz a aquel por quien todo fue salvado. Dios engendró a aquel sin el cual nada existe; y María dio a luz a aquel sin el cual nada subsiste.

¡Verdaderamente el Señor está contigo, puesto que ha hecho que toda criatura te debiera tanto como a él!

Oración

Oh Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada, y en previsión de la muerte de tu Hijo la preservaste de todo pecado, concédenos, por su intercesión, llegar a ti limpia de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.



«Tomamos nueva conciencia de que Dios, en su designio de Amor, nos ha creado y nos ha colocado en vital relación de amor con la casa común donde quedamos enraizados». Así lo subrayó el obispo auxiliar monseñor José Cobo este viernes, 6 de diciembre, en la oración por el cuidado de la creación celebrada en San Jerónimo el Real.

Coincidiendo con la Cumbre del Clima (COP25) que acoge estos días Madrid, el prelado recordó que «la oración nos hace pobres y nos pide colocar la realidad ante este Dios que está amando todo lo que ha creado, y se sigue fiando de nosotros, como desde el comienzo, para hacer crecer su obra en la dirección de su bondad y amor».

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Infomadrid / R. P. / Foto: Movimiento Católico Mundial por el Clima

En este sentido, incidió en que los creyentes deben impulsar «acciones concretas» y sumarse a quienes «trabajan por el bien común», como hacen aquellos que apuestan por «políticas y economías que tratan sobre la vida y el ser humano» y están orientadas a la justicia social, «no las que tratan sobre el arte de hacer dinero, o dividir a la humanidad en desarrollada y no desarrollada».

«Desde la fe, como ciudadanos, con el Papa Francisco pedimos y apoyamos el trabajo con una voluntad política y económica clara, previsora y decidida para que se dediquen más recursos humanos, financieros y tecnológicos para mitigar los efectos negativos del cambio climático y para ayudar a las poblaciones ms vulnerables y más afectadas por el calentamiento global», aseveró.

Tras la oración, los participantes se sumaron a la marcha organizada por la Alianza por el Clima, que discurrió entre Atocha y Nuevos Ministerios, con una pacarta de Católicos por el cuidado de la casa común.

Eucaristía en San Francisco el Grande

Los actos previstos concluirán este domingo, 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, a las 20:00 horas, con una Misa en la basílica de San Francisco el Grande (San Buenaventura, 1), con presencia de los líderes y representantes católicos que participan en la cumbre.

Se espera la asistencia del cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid; Miguel Cabrejos, presidente del CELAM y delegado especial en la COP25; Tomás Insúa, director ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima, y monseñor Bruno-Marie Duffé, secretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y enviado especial del Vaticano para esta cumbre, así como de otros delegados católicos de otras conferencias episcopales.

Aprovechando la celebración de la COP25, la Comisión Diocesana de Ecología Integral de la diócesis de Madrid estrena una nueva página web.



Feliz tiempo de adviento.

El Susurro de tu Palabra

Oficio de Lectura, 8 de Diciembre

La Inmaculada Concepción de Santa María Virgen

¡Oh Virgen, por tu bendición queda bendita toda criatura!

De los sermones desan Anselmo, obispo

Sermón 52

El cielo, las estrellas, la tierra, los ríos, el día y la noche, y todo cuanto está sometido al poder o utilidad de los hombres, se felicitan de la gloria perdida, pues una nueva gracia inefable, resucitada en cierto modo por ti ¡oh Señora!, les ha sido concedida. Todas las cosas se encontraban como muertas, al haber perdido su innata dignidad de servir al dominio y al uso de aquellos que alaban a Dios, para lo que habían sido creadas; se encontraban aplastadas por la opresión y como descoloridas por el abuso que de ellas hacían los servidores de los ídolos, para los que no habían sido creadas. Pero ahora, como resucitadas, felicitan a María, al verse regidas…

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