Su rostro y todas las miradas

“¡Qué levedad, y qué silenciosa manera de gritarme sin ojos, sin boca, sin rostro… y, sin embargo, en el pan redondo, precisamente sin apariencia, ahí su rostro y todas las miradas se me clavan en silencio. En el círculo blanco todos los colores, todos los afanes, todos los llantos y las risas. Cuando tomo el…