Soneto de la gacela herida

Joaquín Fabrellas autor

Déjasme, caigo, soy gacela herida,
a ciegas, por montañas, como fiera,
por valles, sin Amado, cuando quiera,
si no hay dolor tan grande y sin salida;

mi cuerpo ya no tiene otra medida
que mi llanto sin fin, y desespera.
El daño daga guarda por tu espera,
corazón tiene flecha recibida.

Te di mi fruto y me tornaste espanto,
tomé tu espanto y se detuvo la huida,
gloria vana este fuego de tu llanto.

Porque soy del amor su llaga herida,
gélido tu calor, me hielo entre tanto
fuego frío que llama confundida.

Soneto anónimo de 1624. Se ve una clara influencia de Luisa de Carvajal, y posiblemente perteneciese a una poeta “alumbrada” de Baeza, donde el movimiento fue muy importante. También se puede ver la influencia de la poesía mística, San Juan de la Cruz, Santa Teresa.

Compilador: Joaquín Fabrellas

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Mª Antonia Fernández Muñiz dice:

    Muchas gracias!

    Me gusta

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