Soneto de la gacela herida

Originalmente publicado en Joaquín Fabrellas autor:
Déjasme, caigo, soy gacela herida, a ciegas, por montañas, como fiera, por valles, sin Amado, cuando quiera, si no hay dolor tan grande y sin salida; mi cuerpo ya no tiene otra medida que mi llanto sin fin, y desespera. El daño daga guarda por tu espera, corazón…