Es tiempo de descalzarse

Os presento a este  hombrecillo, Massimo, franciscano, cuyo signo es estar ahí, como los antiguos profetas, sin palabras, sin pancartas, sin más mensaje que su actitud humilde, su pobreza, su estar descalzo ante la elección de Dios. . . ¿Y luego el Papa se llamará Francisco? ¿Cuánto escuchó Dios su oración? Cada cual haga la…